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Vida después de la muerte

“Al final los creyentes confirmaremos con nuestros ojos que nuestros seres queridos que han muerto creyendo como nosotros, en realidad viven aún”

Los episodios de vida después de la muerte documentados por quienes han experimentado resucitaciones luego de ser declarados clínicamente muertos, suelen mencionar casi de manera invariable, y entre otros muchos, el encuentro con seres queridos ya fallecidos en sus vívidas descripciones de las experiencias en cuestión. El avance de la ciencia moderna ha hecho que estas resucitaciones sean un fenómeno casi exclusivo de nuestros tiempos, pero los antiguos patriarcas y personajes de la Biblia y de la mayoría de religiones ancestrales de la humanidad, independiente de que no hubieran tenido este tipo de experiencias, creían que al morir irían a reunirse con sus seres queridos ya fallecidos. Ya el patriarca Abraham: “…. creyó en el Dios que da vida a los muertos y que llama las cosas que no son como si ya existieran” (Romanos 4:17) y, de este modo, anticipó el regreso de la muerte de su hijo Isaac creyendo que, en efecto, tendría que sacrificarlo, pues: “Consideraba Abraham que Dios tiene poder hasta para resucitar a los muertos; en sentido figurado, recobró a Isaac de entre los muertos” (Hebreos 11:19). Algo similar a lo experimentado por Jacob con José, a quien creía muerto desde tiempo atrás, pero que una vez notificado que no era así: “Entonces exclamó: «¡Con esto me basta! ¡Mi hijo José aún vive! Iré a verlo antes de morirme»” (Génesis 45:28). El Señor Jesucristo fue concluyente al respecto: “Entonces Jesús dijo: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera;y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás” (Juan 11:25-26)

Arturo Rojas

Cristiano por la gracia de Dios, ministro del evangelio por convicción y apologista por vocación. Hice estudios en el Instituto Bíblico Integral de Casa Sobre la Roca y me licencié en teología por la Facultad de Estudios Teológicos y Pastorales de la Iglesia Anglicana y de Logos Christian College. Cursé enseguida una maestría en Divinidades y estudios teológicos en Laud Hall Seminary y, posteriormente, fui honrado con un doctorado honorario por Logos Christian College.

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