fbpx
Segmentos

Escarmienta, Jerusalén

"Si vamos a escarmentar es siempre preferible hacerlo al observar y aprender de la experiencia de los demás que hacerlo por la experiencia propia”

El diccionario define el verbo “escarmentar” como “aprender de la experiencia propia o ajena para evitar caer en los mismos errores”.Ahora bien, aquí tenemos, pues, dos opciones para escarmentar: hacerlo por experiencia propia o por la ajena. Si somos sabios y puestos a escoger, siempre será preferible escarmentar por la experiencia ajena que podemos observar, que por la experiencia sufrida en carne propia, que puede ser, y por lo general es, mucho más penosa y dolorosa. Es necio, pues, quien teniendo la oportunidad de escarmentar por la experiencia ajena, prefiere no obstante esperar a tener que hacerlo por la propia. Esto fue lo que le sucedió al reino del Sur o Judá, que tuvo la oportunidad de ver lo que sucedía con el Reino del Norte o Israel por su reiterada y creciente idolatría y desobediencia a Dios al caer derrotados y ser arrasados por el imperio asirio en el 722 a. C., luego de lo cual encontramos al profeta Jeremías dirigiéndose a Judá con estas palabras sentenciosas para que, al observar lo sucedido al reino del Norte, evitara continuar en la misma dirección y corrigiera cuanto antes: “¡Escarmienta, Jerusalén, para que no me aparte de ti! De lo contrario, te dejaré devastada, en una tierra inhabitable»” (Jeremías 6:8). Sin embargo, la necia Judá no escarmentó por lo sucedido a Israel, sino que sólo lo hizo cuando ellos también cayeron bajo el juicio divino poco más de 100 años después, siendo a su vez derrotados y arrasados por el imperio babilónico en el año 586 a. C. para sólo así escarmentar finalmente al respecto

Arturo Rojas

Cristiano por la gracia de Dios, ministro del evangelio por convicción y apologista por vocación. Hice estudios en el Instituto Bíblico Integral de Casa Sobre la Roca y me licencié en teología por la Facultad de Estudios Teológicos y Pastorales de la Iglesia Anglicana y de Logos Christian College. Cursé enseguida una maestría en Divinidades y estudios teológicos en Laud Hall Seminary y, posteriormente, fui honrado con un doctorado honorario por Logos Christian College.

Deja tu comentario

Clic aquí para dejar tu opinión