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Segmentos

El arca de la alianza

“El arca del pacto era el objeto más sagrado de todo el mobiliario del templo porque evocaba el pacto irrevocable establecido por Dios con su pueblo”

Entre todos los objetos, utensilios y mobiliario del templo, el arca del pacto merece tratamiento aparte, pues siempre ha estado rodeada de un aura de misterio que genera al mismo tiempo temor y una fascinante atracción, asociada a la presencia de Dios entre los hombres como el lugar en que ésta se manifiesta de manera especial, al punto que tendía a atribuírsele poder por sí misma, con independencia de Dios, de manera supersticiosa. Luego de construida fue colocada en el lugar santísimo en el santuario del desierto y transportada con mucha reverencia y cuidado por los levitas siguiendo al pie de la letra las instrucciones para hacerlo ordenadas en la ley. Una vez establecidos en la tierra prometida y antes de la construcción del templo estuvo en tres ciudades diferentes de manera alternativa: Gilgal, Betel y Siló. Luego fue capturada por los filisteos cuando los israelitas la llevaron para tratar de obtener la victoria mediante su mera presencia en el campo de batalla, siendo devuelta a Quiriat Yearín luego de padecer siete meses de plaga y mortandad mientras se hallaba en su poder, antes de que David la llevara finalmente a Jerusalén y su hijo Salomón la depositara posteriormente en el lugar santísimo del templo: “Allí he colocado el arca, en la cual está el pacto que el Señor hizo con los israelitas»” (2 Crónicas 6:11). Presumiblemente se perdió durante la destrucción de Jerusalén por los babilonios en 587 a. C., pues Josefo afirma que ya estaba ausente del segundo templo

Arturo Rojas

Cristiano por la gracia de Dios, ministro del evangelio por convicción y apologista por vocación. Hice estudios en el Instituto Bíblico Integral de Casa Sobre la Roca y me licencié en teología por la Facultad de Estudios Teológicos y Pastorales de la Iglesia Anglicana y de Logos Christian College. Cursé enseguida una maestría en Divinidades y estudios teológicos en Laud Hall Seminary y, posteriormente, fui honrado con un doctorado honorario por Logos Christian College.

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