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Como el que pisa las uvas en el lagar

"El vino es símbolo de las bondades del nuevo pacto, como del juicio de Dios sobre los impíos mediante la figura de las uvas pisadas en el lagar”

El vino es en la Biblia un aspecto fundamental y distintivo de la dieta en la cultura judía y en la de todos los pueblos circundantes de la antigüedad desde épocas ancestrales hasta hoy, y como tal muy rico en simbolismos diversos. Debemos tener en cuenta, para no prestarnos a los malentendidos que caracterizan las actitudes legalistas en las iglesias que condenan de forma absoluta el consumo de bebidas alcohólicas, que el vino es elogiado en el salmo 104 como una de las bendiciones que Dios brinda a los seres humanos a través de las dinámicas propias de la naturaleza, incluyendo sus efectos en los sentidos a los que se hace favorable referencia diciendo “el vino que alegra el corazón” (Salmo 104:15). Lo que la Biblia condena no es su consumo moderado y responsable, sino su consumo excesivo y abusivo que conduce a la embriaguez y la adicción a la bebida con todas sus nefastas consecuencias. Por lo demás, el vino es mencionado favorablemente en las Escrituras en general y en el evangelio en particular, pero también evoca el juicio de Dios contra los enemigos de su causa, tanto en medio de la historia humana, como al final de ella, con la figura del lagar y su asociación con la sangre: “¿Por qué están rojos tus vestidos, como los del que pisa las uvas en el lagar? «He pisado el lagar yo solo; ninguno de los pueblos estuvo conmigo. Los he pisoteado en mi enojo; los he aplastado en mi ira. Su sangre salpicó mis vestidos, y me manché toda la ropa. ¡Ya tengo planeado el día de la venganza! ¡El año de mi redención ha llegado!” (Isaías 63:2-4)

Arturo Rojas

Cristiano por la gracia de Dios, ministro del evangelio por convicción y apologista por vocación. Hice estudios en el Instituto Bíblico Integral de Casa Sobre la Roca y me licencié en teología por la Facultad de Estudios Teológicos y Pastorales de la Iglesia Anglicana y de Logos Christian College. Cursé enseguida una maestría en Divinidades y estudios teológicos en Laud Hall Seminary y, posteriormente, fui honrado con un doctorado honorario por Logos Christian College.

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