fbpx
Segmentos

Los cantos de sirena de los falsos profetas

"Nuestro deseo de escuchar únicamente lo que queremos oír nos lleva a prestarle atención a los cantos de sirena de quienes complacen nuestro deseo”

Hay en nosotros una tendencia natural a escuchar lo que queremos oír y que nos reconforte, reafirme y confirme nuestras acciones y razonamientos y alimente nuestras esperanzas, aun cuando esté lejos de la verdad. Esta inclinación nos hace vulnerables a los cantos de sirena de quienes complacen ese deseo. Así, terminamos rodeándonos de discursos que nos justifican, pero no nos transforman; de mensajes que nos acarician el oído, pero no nos confrontan. Por eso, mientras Jeremías hablaba de juicio y de la necesidad de someterse al yugo de Babilonia como parte del plan de Dios, surgió Jananías con este mensaje más atractivo: .“En el quinto mes de ese mismo año cuarto, es decir, al comienzo del reinado de Sedequías, rey de Judá, el profeta Jananías, hijo de Azur, que era de Gabaón, me dijo en el Templo del Señor, en presencia de los sacerdotes y de todo el pueblo: ꟷAsí dice el Señor de los Ejércitos, el Dios de Israel: ‘Voy a quebrar el yugo del rey de Babilonia” (Jeremías 28:1-2). Jananías, falso profeta, prometía liberación sin obediencia, victoria sin arrepentimiento, paz sin transformación. Y ellos prefirieron prestarle atención a él y no a Jeremías, el legítimo profeta de Dios, que les decía lo que podía a la postre salvarlos. Porque la voz que consuela sin corregir, que inspira sin instruir, que levanta sin limpiar, rara vez es la voz de Dios, que no complace caprichos, sino que moldea caracteres. Escuchar la verdad a veces incomoda, pero siempre libera. Porque más vale una palabra que duela hoy y nos prepare para el mañana, que un halago que nos arrulle en la mentira hasta el desastre

Arturo Rojas

Cristiano por la gracia de Dios, ministro del evangelio por convicción y apologista por vocación. Hice estudios en el Instituto Bíblico Integral de Casa Sobre la Roca y me licencié en teología por la Facultad de Estudios Teológicos y Pastorales de la Iglesia Anglicana y de Logos Christian College. Cursé enseguida una maestría en Divinidades y estudios teológicos en Laud Hall Seminary y, posteriormente, fui honrado con un doctorado honorario por Logos Christian College.

Deja tu comentario

Clic aquí para dejar tu opinión