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Segmentos

En el vientre ya te había elegido

"El llamado de Dios sobre los Suyos puede tardar en hacerse efectivo en la vida de la persona, pero viene determinado desde antes de la concepción”

La vieja discusión alrededor de la manera en que se relacionan soberanía divina y libre albedrío humano y cuál de los dos debe ser más determinante, se decanta por la soberanía de Dios en lo que tiene que ver con el profeta Jeremías cuando dice: “La palabra del Señor vino a mí y me dijo: «Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones»” (Jeremías 1:4-5), pero al mismo tiempo, el profeta Isaías ya se había pronunciado a favor del papel que el libre albedrío de cualquier modo juega en relación con el llamado de Dios sobre nuestras vidas: “Entonces oí la voz del Señor que decía: ꟷ¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros? Y respondí: ꟷAquí estoy. ¡Envíame a mí!” (Isaías 6:8). Así, pues, de nuevo en el llamado formulado por Dios a todos y cada uno de los hombres en general y a los creyentes en particular se conjugan de manera misteriosa la soberanía divina y el albedrío humano. Pablo combina magistralmente ambos aspectos en sí mismo cuando dice: “Sin embargo, Dios me había apartado desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia. Y, cuando él tuvo a bien revelarme a su Hijo para que yo lo predicara entre los no judíos, no consulté con nadie” (Gálatas 1:15-16), poniendo el peso de la soberanía divina en la elección que Dios hace de nosotros desde el vientre de nuestra madre y aun antes de nuestra concepción, reservando también su lugar al libre albedrío en la respuesta que damos a Dios en el momento en que nos revela su elección sobre nosotros

Arturo Rojas

Cristiano por la gracia de Dios, ministro del evangelio por convicción y apologista por vocación. Hice estudios en el Instituto Bíblico Integral de Casa Sobre la Roca y me licencié en teología por la Facultad de Estudios Teológicos y Pastorales de la Iglesia Anglicana y de Logos Christian College. Cursé enseguida una maestría en Divinidades y estudios teológicos en Laud Hall Seminary y, posteriormente, fui honrado con un doctorado honorario por Logos Christian College.

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