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Segmentos

Nuestro entorno doméstico

“Para contribuir a que este mundo sea mejor no tenemos que liderar iniciativas de gran envergadura sino trabajar en nuestro propio entorno doméstico”

Una de las sensaciones que hace presa de los cristianos rasos anónimos y del común, que no tienen cargos ni posiciones de importancia e influencia en la sociedad conforme a las convenciones del mundo y que son, además, la mayoría, como lo da entender el apóstol al decir: “Hermanos, consideren su propio llamamiento: no muchos de ustedes son sabios, según criterios meramente humanos; tampoco son muchos los poderosos ni muchos los de noble cuna” (1 Corintios 1:26); es que su aporte a la causa de Dios en el mundo es insignificante y que poco o nada pueden hacer para cambiar y mejorar el estado de cosas en el mundo. Pero la reconstrucción de Jerusalén se llevó a cabo de este modo: “El siguiente tramo lo reconstruyeron los sacerdotes que vivían en los alrededores. Después de ellos, Benjamín y Jasub reconstruyeron el sector que está frente a sus propias casas. Azarías, hijo de Maseías y nieto de Ananías, reconstruyó el tramo que está junto a su propia casa” (Nehemías 3:22-23). Así, cada uno hizo su pequeño aporte, como un grano de arena, al gran proyecto de reconstrucción, trabajando en el plano doméstico de su propia casa, reconstruyendo el pequeño tramo frente a ella, un aporte que podría parecer ciertamente muy pequeño e insignificante, pero que al final contribuyó sin duda al resultado final de lograr reconstruir toda la ciudad con sus murallas, en una ilustración de lo que los creyentes en la iglesia pueden lograr también cuando son obedientes a Dios en su entorno doméstico inmediato

Arturo Rojas

Cristiano por la gracia de Dios, ministro del evangelio por convicción y apologista por vocación. Hice estudios en el Instituto Bíblico Integral de Casa Sobre la Roca y me licencié en teología por la Facultad de Estudios Teológicos y Pastorales de la Iglesia Anglicana y de Logos Christian College. Cursé enseguida una maestría en Divinidades y estudios teológicos en Laud Hall Seminary y, posteriormente, fui honrado con un doctorado honorario por Logos Christian College.

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