fbpx
Segmentos

No toquen a mis ungidos

"Las promesas divinas de protección sobre los Suyos no pueden manipularse y utilizarse a manera de amenaza y de maldición sobre los contradictores”

La protección de Dios sobre los suyos está afirmada de muchas maneras en las Escrituras, de donde podemos presumir que a pesar de las aflicciones que podamos llegar eventualmente a padecer debido a la persecución por causa de nuestra fe sobre la que la Biblia de todos modos nos advierte, o simplemente como consecuencia de las maquinaciones destructivas del diablo contra nosotros, Dios nos ha librado en muchas más ocasiones de las que imaginamos de haber padecido daño alguno en circunstancias en las cuales, sin su sutil intervención a nuestro favor, lo habríamos padecido. Una de las promesas de protección más enfáticas y puntuales a manera de advertencia sobre los que desean dañarnos sin causa es la que encontramos en los salmos que dice: “«¡No toquen a mis ungidos! ¡No maltraten a mis profetas!” (Salmo 105:15). Y dado que la unción de su Espíritu permanece sobre todos los creyentes en el Nuevo Testamento, no son solo sus profetas particularmente ungidos por Él en el Antiguo Testamento a quienes esta advertencia favorece, sino a todos los creyentes fieles en la iglesia. Por eso, es una censurable manipulación de este pasaje bíblico el que llevan a cabo algunos carismáticos dirigentes de representativas megaiglesias pentecostales, objeto del culto a la personalidad que ellos mismos fomentan y que sus seguidores secundan, cuando lo utilizan para amenazar y pronunciar gratuitamente maldiciones a quienes osen estar en respetuoso desacuerdo con ellos en algo o cuestionen con fundamento sus ejecutorias dictatoriales

Arturo Rojas

Cristiano por la gracia de Dios, ministro del evangelio por convicción y apologista por vocación. Hice estudios en el Instituto Bíblico Integral de Casa Sobre la Roca y me licencié en teología por la Facultad de Estudios Teológicos y Pastorales de la Iglesia Anglicana y de Logos Christian College. Cursé enseguida una maestría en Divinidades y estudios teológicos en Laud Hall Seminary y, posteriormente, fui honrado con un doctorado honorario por Logos Christian College.

Deja tu comentario

Clic aquí para dejar tu opinión