fbpx
Segmentos

Pero si tú adviertes al justo

"Advertir a otros es un acto de responsabilidad que puede llegar a ser una labor muy ingrata, pues rara vez es bien recibida por los advertidos”

La “responsabilidad del centinela” que aparece en el Antiguo Testamento, pero que en el Nuevo Testamento, en el marco del evangelio, se extiende en algún grado a todos los creyentes y no sólo a los profetas, tiene dos aspectos contrastantes. Por una parte, la posibilidad de advertir a los hombres sobre el pecado invitándolos al arrepentimiento y la fe en Cristo, obteniendo de ellos una respuesta favorable, lo cual es muy grato y satisfactorio, como se lo señaló Dios al profeta: “Pero si tú adviertes al justo para que no peque y en efecto él no peca, él seguirá viviendo porque hizo caso a tu advertencia y tú habrás salvado tu vida»” (Ezequiel 3:21). Pero, por otra parte, esta advertencia e invitación a la fe y el arrepentimiento ꟷaunque no se haga desde censurables posiciones de superioridad sino de empática compasiónꟷ, no siempre obtiene de nuestro interlocutor la respuesta deseada y el esperado final feliz, caso en el cual se puede convertir en una labor ardua e ingrata, que más allá de la frustración de ver cómo las personas no prestan atención a las advertencias y no valoran nuestra preocupación por su bienestar temporal y su destino eterno, debe enfrentar el hecho de que reaccionen en muchos casos con fastidio y veladas o en muchos casos abiertas animosidades hacia quien les hace estas advertencias, colocándole entonces el rótulo de “persona no grata”, como lo hizo gran parte del pueblo de Israel a las advertencias de los profetas, llegando a convertir este fastidio en tal hostilidad hacia ellos que trajo como resultado una persecución sistemática contra ellos

Arturo Rojas

Cristiano por la gracia de Dios, ministro del evangelio por convicción y apologista por vocación. Hice estudios en el Instituto Bíblico Integral de Casa Sobre la Roca y me licencié en teología por la Facultad de Estudios Teológicos y Pastorales de la Iglesia Anglicana y de Logos Christian College. Cursé enseguida una maestría en Divinidades y estudios teológicos en Laud Hall Seminary y, posteriormente, fui honrado con un doctorado honorario por Logos Christian College.

Deja tu comentario

Clic aquí para dejar tu opinión