fbpx
Segmentos

Siéntate a mi derecha

"La Trinidad se revela en plenitud en el Nuevo Testamento, pero ya se hallaba sugerida implícitamente en el Antiguo Testamento de muchas formas”

La doctrina de la Trinidad que se revela en su forma madura en el Nuevo Testamento y da lugar a la fórmula: “Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero” ya se encontraba sugerida en el Antiguo Testamento de varias maneras. Dejando de lado las cinco líneas mayores de evidencia a favor de la Trinidad en el Antiguo Testamento, existe en él un pasaje mesiánico en el cual la distinción de personas en Dios es clara y la atribución de la divinidad a las dos personas mencionadas es igualmente innegable. Se trata del salmo 110:1 que dice: “Así dijo el SEÑOR a mi Señor. «Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos por debajo de tus pies»”. Dado que David utiliza aquí dos nombres propios y distintos de Dios, a saber: YHWH (traducido “Señor”, en letras versales) y Adonai (traducido “Señor” en letras normales), está atribuyendo a Dios algo así como un diálogo interpersonal consigo mismo, indicando que en Dios existen distinciones de tipo claramente personal en íntima y mutua interrelación que, sin embargo, no obran en perjuicio de su unidad esencial ni de su identidad como un único Dios. La tradición teológica cristiana trinitaria ha interpretado este pasaje como un diálogo divino entre Dios Padre y Dios Hijo, citado cinco veces en el Nuevo Testamento, entre las que encontramos la manera en que el Señor Jesús utilizó este pasaje en los evangelios para indicarle a los fariseos la condición divina atribuida por las Escrituras al mesías (es decir, a sí mismo) y su superioridad sobre David a pesar de descender de él

Arturo Rojas

Cristiano por la gracia de Dios, ministro del evangelio por convicción y apologista por vocación. Hice estudios en el Instituto Bíblico Integral de Casa Sobre la Roca y me licencié en teología por la Facultad de Estudios Teológicos y Pastorales de la Iglesia Anglicana y de Logos Christian College. Cursé enseguida una maestría en Divinidades y estudios teológicos en Laud Hall Seminary y, posteriormente, fui honrado con un doctorado honorario por Logos Christian College.

Deja tu comentario

Clic aquí para dejar tu opinión